Tres semanas

El problema de tratar de ganarle al pensamiento tiene una gran similitud a tratar de jugar solo una partida de ajedrez con ambos bandos.

El empapelado sale volando como un pterodáctilo. No tiene las fotos de las fieras circenses de Ray Bradbury y el señor Mortajosario, pero no deja de tener su encanto.

Tres semanas de pintura quedan atrás. En mi caso, Wilson es un tacho de pintura blanca, con nombre de una película que siempre quise ver. Aunque quizás es mejor nunca verla, y tan sólo sentirse un Bogart.

La soledad* me acompaño en el constante ir y venir de mis pensamientos. Tal es así, que uno de los primeros días y luego de arduas peleas, creé un círculo que me proteja. Y dentro de él, comprendí que me protegía de mi mismo, y a la vez me exigía luchar.

Logré destruir varios pensamientos, y vi, que como en una gorgona nacían nuevos sin cesar. Así me encontré con mi ego, y con la fácil aceptación de que uno es inteligente. Pero uno cree ser inteligente, porque con el tiempo el pensamiento se acostumbra a aceptar las críticas positivas dejando de escuchar las negativas, o enfrentándolas creyéndose más inteligente. Pero esto es sólo un juego del pensamiento, y no sólo el que transcurre en mí ser, sino también en la interacción con otros pensamientos.

Así, habiéndome aceptado estúpido, empecé a ver más claramente mis pensamientos. [Y sepan que, cuando escribo esto, no dejo a la vez de ser pensamiento. Y entiendan que el ego sigue jugando a proferir que uno logró triunfar sobre el pensamiento. Lo cual tan sólo significaría aceptar la derrota sobre él.]

(Pero) creo que me acerqué un granito de arena, o incluso menos, a la claridad de Jiddu. Y estoy dejando que mi pensamiento escriba estas líneas, y desde él no dejo de observarlo. Sé por qué lo hace. Sé que actúa en función de su ego. En busca de reconocimiento, aceptación, pertenencia. En tanto sé que yo no necesito ninguna de estas cosas para ser. Como tampoco necesito que el pensamiento domine el timón de mi ser. Y debo encontrar una forma para darle su lugar, no de conductor, quizás sólo de chofer.

En mí está naciendo la negación. Sé que a través de ella encontraré la energía necesaria para templar mi posición. Será pues un ejercicio de disciplina.

Y con ello, quizás valide que la comunicación que busca mi ser tan sólo pueda existir al extinguir el pensamiento, al extinguir la palabra, las necesidades, la sociedad, e incluso la fantasía de ser humano. Y quizás al encontrarla sólo sea una luz cegadora como el sol, pero hasta que llegue a ella será lo único para mí que tenga sentido en la existencia humana.

O puede que al final me encuentre con mi bestia y la libere del peso del pensamiento o rompa la cáscara de esta burbuja. Y afuera, afuera nadie sabe lo que existe. Quizás sea el lugar donde tengan razón al decir que el amor y la muerte son la misma cosa. Quizás encuentre simplemente que la libertad y la soledad* son la misma cosa.

*Cada cual entienda lo que guste, pero al hacerlo, cuiden de percibir su propio pensamiento.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Por momentos resulta bueno y aconsejable estar solo, conectarse con uno mismo, escucharse. Pero en otros, extrañás la compañía, el compartir lo que te pasa con otra persona, el recurrir a ella en cualquier momento sabiendo que va a estar para escucharte...

Entiendo muy bien por lo que estás pasando, porque estoy en la misma...

Te mando un abrazo muy fuerte, y un saber que van a volver tiempos mejores...
Anónimo ha dicho que…
BIENVENIDO OTRA VEZ JORGITOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

BUENO CHE, AL FINAL ESTUVISTE POQUITO TIEMPO EN PENITENCIA EN LA SALA C!! CHE, TENEMOS QUE ORGANIZAR LA FESTICHOLA DEL CUMPLE DE LA FRIDMAN, LARGÁS EL DEPTO???

Bueno, si no es en tu depto será en el de la Fridman.....jaja

BESOS!
Anónimo ha dicho que…
Hola Jorgito!! Te paso unos de mis videitos de youtube donde apareces vos!!

Entrando a ese video podeés entrar a todos los demás.....

SALUDOS!!

http://es.youtube.com/watch?v=_vhfKvvWNhk

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