Situaciones impropias ó “Dicen que lavar el auto hace que llueva”

A todo el mundo le gusta el olor a tierra mojada (polvo mojado) y a pasto recién cortado. Me pregunto por qué y por qué no se venderán perfumes o sahumerios con estos olores -¿por qué algunos dirán sabores?-

Pero hay situaciones que a todos nos pasan y que merecen ser plasmadas. -Al menos en mi blog.-

I: Comiendo caramelos

Muchas veces uno esta comiendo un caramelo, pero en vez de disfrutarlo en su totalidad, piensa en el hecho de que se va a acabar. Y en ese momento empieza a pensar en el siguiente caramelo y que luego se acabarán todos.

II: La frazada en el piso

Es de noche, hace frío y uno duerme con frazada. Y en un momento de la noche uno se despierta congelado de frío. Y se da cuenta de que la frazada se cayó al piso.

Lo más sensato sería levantarse o, al menos, estirar la mano para corregir la situación. Pero en vez de hacer eso, uno se hace un ovillo y empieza a auto convencerse de que en un par de minutos va a sonar el despertador.

Pasan las horas, uno está completamente congelado y finalmente entra en razón. Recupera la frazada. Y un par de minutos después, suena el despertador.

Las reflexiones se las dejo a ustedes. Puede que exagere en mi generalización o que aun no les haya pasado. O puede que sean chocolates o galletitas en vez de caramelos.

Comentarios

Entradas populares de este blog

La Biblia es para los que no creen

Ocho morochos