Recuerdo que era una noche de verano. Yo estaba acostado en mi pieza y, como la puerta estaba abierta, vi que alguien abría la heladera; sacaba una botella de agua; bebía de ella, y luego la guardaba y se marchaba al lavadero. Me dio sed, me levanté y fui a la heladera a tomar agua. Supongo que en ese momento, al notar que mi madre no volvía del lavadero (sospechaba que era ella), fui hasta ahí para preguntarle qué pasaba. Y lo interesante de todo esto es que no había nadie en el lavadero y todo estaba cerrado. Al día siguiente pregunté si alguien se había levantado a tomar agua, y todos me dijeron que no. Siempre creí que fue un fantasma, pero ahora encontré otra explicación. Era una noche de verano, tenía sed y fui a tomar agua a la heladera. Entonces acostado en mi cama, me vi abriendo la heladera y tomando la botella. Que, cuando me levante para ir a tomar agua, ya había guardado. Para ir al lavadero a ver qué pasaba que estaba ahí. Al día siguiente, les pregunté a ...
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